Primer grito de libertad de Francisco de Zela, lanzado hace 200 años, unió a criollos y caciques

Celebración del Bicentenario a cargo de Comisión Nacional y de Logia Masónica a la que perteneció el prócer
HUGO RAMÍREZ CANAVAL

Contralmirante (r)

Estamos conmemorando los 200 años de uno más de los numerosos y gloriosos pronunciamientos de peruanos en contra de la dominación española. El Primer Grito de Libertad en Tacna estalló en la noche del 20 de Junio de 1811, promovido y liderado por don Francisco Antonio de Zela y Arizaga, un “Hermano Masón” y funcionario de la corona.

Muchos de los próceres de nuestra independencia fueron Masones, personas de avanzada cultura y de nobles sentimientos. Los Masones se hicieron conocidos en la Revolución Francesa con el lema de “Libertad, Igualdad, Fraternidad”, que antes había movido a los Masones de las colonias norteamericanas, para alcanzar su independencia.

Entre 1806 y 1814, Napoleón había invadido España y depuesto al Rey para nombrar a su hermano José como Rey de España, situación que los españoles no aceptaron y decidieron crear Juntas de Gobierno. Esta situación se imitó en América, y las colonias comenzaron a nombrar Juntas de Gobierno. Todas fueron derrotadas, excepto la de Buenos Aires, que el 25 de Mayo de 1810 declaró su independencia y decidieron apoyar los intentos de los patriotas peruanos, porque si el Perú no se independizaba, ellos nunca la tendrían asegurada. Para el efecto, enviaron un ejército al Alto Perú, donde recibieron mucho apoyo y adhesiones, y para cuando los emisarios secretos llegaron a Tacna, ya el patriota y prócer Francisco de Zela, tenía sus planes avanzados. ¿Quién era Francisco de Zela? Francisco Antonio de Zela y Arizaga, nacido en Lima el 24 de Julio de 1768, hijo de un peninsular, llegó a Tacna a los 18 años, trabajó y aprendió las tareas de su padre a quien heredó el trabajo de Ensayador, Fundidor y Balanzario, para el control de los minerales que llegaban de Puno y Antofagasta. Casó con una dama de fortuna y tuvieron 9 hijos. Su educación y cualidades le valieron el aprecio de las autoridades y ciudadanos. Era el más calificado de la ciudad para una actividad como la que se impuso con todo el éxito que significa encabezar un movimiento contra la autoridad del Virrey. Desgraciadamente, el pronunciamiento fracasó al cuarto día, por una grave y súbita enfermedad del prócer que le sobrevino en plena ceremonia de inicio de las operaciones, el domingo 23 de junio. A esta desgracia, se sumó el fracaso del ejército argentino que se suponía que era su soporte, pero que cayó derrotado por el ejército realista del virreinato del Perú, en Guaqui, a orillas del Lago Titicaca, justamente en la tarde de ese mismo 20 de Junio.

La mala noticia llegó a Tacna, en la noche del 23, cuando todos se lamentaban de la mala suerte. Los contrarrevolucionarios apresaron al enfermo y lo entregaron al subdelegado de Tacna que había huido a Arica y ya regresado con 200 hombres. Una Corte Marcial lo condenó a muerte. El general Goyeneche, jefe de los ejércitos realistas, ordenó que sea enviado a Lima a disposición del Virrey. En Lima le condenaron a 10 años en la prisión de La Habana, pero fue enviado a la prisión de Chagres en Panamá, donde falleció, según algunos el 28 de Julio de 1821, día de la Independencia de la Patria por la que había luchado y padecido. Para conmemorar este patriótico pronunciamiento, tenemos una “Comisión Nacional del Bicentenario del Grito de Libertad dado por Don Francisco de Zela y Arizaga, en Tacna”, que preside un Congresista, que en coordinación con la Gran Logia de Masones del Perú, representada por la Logia Sol del Perú. La comisión ha organizado un Concurso Nacional para Escolares, auspiciado por el Ministro de Educación; una serie de conferencias alusivas, con el auspicio del Instituto Riva – Agüero de la PUCP y la Academia Nacional de la Historia; así como las desarrolladas directamente por los Masones, como un Concurso Masónico Interamericano, conferencias internas en Lima, y la participación en las celebraciones en la Heroica Ciudad de Tacna. No siempre las cosas salen como quisieran los organizadores. Esta vez el eco se ha restringido a Lima y Tacna. La conmemoración del Centenario fue fastuosa en todas las ciudades del Perú, excepto en Tacna, por la ocupación. Para celebrar los 200 años se debió comenzar por designar el año y luego ordenar una celebración a nivel nacional. Es que la conocida frase: “los peruanos no tenemos cultura cívica”, se aplica en todos los niveles de la vida nacional. Leamos lo que con toda razón se dice en el programa de la Comisión de la Municipalidad de la Ciudad Heroica: “Lamentablemente, el Perú, nuestra querida Patria no figura entre los países de América que alborozados están festejando desde el año 2009, el Bicentenario de sus primeros intentos autonómicos (aunque no tuvieron Junta de Gobierno) como Méjico, se han incluido en virtud de movimientos insurgentes de la misma naturaleza que el de 1811 en Tacna, como el Grito de Hidalgo y Costilla, en Dolores. Habiéndose conmemorado en su momento y de manera digna y solemne los movimientos precursores (…) todas las Repúblicas americanas, con excepción de Perú, reconocen como etapa definitiva de su emancipación el año de 1809”.

La Comisión Nacional ha designado la rebelión de De Zela, en Tacna, como “La primera insurrección nacional autonomista en el virreinato del Perú, 1811”, pero ni por ese realce, hemos tenido las celebraciones que merece. Por otro lado, remarcamos el hecho de que aquel pronunciamiento fue uno más, pero muy especial, porque tuvo relieve regional y participaron criollos y caciques juntos y del mismo lado. Una Historia del Perú mal escrita y mal enseñada, termina avalando algunas versiones interesadas y perversas, sobre que los peruanos esperamos que vinieran del extranjero a darnos la libertad, lo cual es falso. Sucede que apenas un año después de fundada Lima, ya se dio el grito de Manco Inca en el Cusco, en 1536; 1572, Túpac Amaru I, en Vilcabamba; 1668 hermanos Salcedo en Puno; 1742, Juan Santos Atahualpa en Tarma, Jauja y Huánuco; 1750, los Curacas de Huarochirí; 1780, Lorenzo Farfán y Bernardo Pumayali, curaca de Pisac, en el Cusco; 1780. Túpac Amaru II con Micaela Bastidas en Cusco y el Altiplano; 1805, Gabriel Aguilar y Manuel Ubalde, en Cusco. Siguieron en 1811 Francisco de Zela y los caciques Toribio Ara de Tacna y Ramón Copaja de Tarata; 1812, Juan José Crespo y otros, en Huánuco; 1813, Enrique Paillardelle en Tacna; 1814, Pumacahua, en Cusco. No podemos dejar de mencionar la acción ideológica y propagandística de Juan Pablo Vizcardo y Guzmán, que en 1799 publicó con mucha difusión en Europa y en América, su famosa “Carta Dirigida a los Españoles Americanos”.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Historia, Historia del Perú, Militar, Nacional, Política y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Primer grito de libertad de Francisco de Zela, lanzado hace 200 años, unió a criollos y caciques

  1. yurikoticon dijo:

    Menosmal que recordamos quien ayudo a tacna

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s